martes, 24 de febrero de 2015

El mercado de opciones binarias

Aquí tenemos un nuevo producto de inversión que cada vez está cogiendo más poder como alternativa a la compra de acciones. Para entender este tipo de producto solamente debemos resaltar ciertas diferencias con respecto a los futuros que ya explicamos en la entrada anterior. 
Una opción es un producto derivado. Un contado que da el derecho a comprar o vender una determinada parte de un activo subyacente en una determinada fecha y a una cantidad pactada anteriormente. Su principal diferencia con los futuros es que la opción es un derecho, mientras que un futuro es una obligación. 


Existen dos clases de opciones:

  • CALL: Ofrece a quien la adquiere el derecho a comprar un número de acciones a un determinado precio en una determinada fecha. 
  • PUT: Ofrece a quien la adquiere el derecho a vender un número de acciones a un determinado precio en una determinada fecha.

La principal ventaja de la compra de opciones en lugar de acciones es la aparición del efecto apalancamiento. El apalancamiento consiste en realizar una inversión mediante un capital prestado. Si el interés obtenido es superior al interés al que debemos devolver el préstamo, obtendremos beneficios. El autor estadounidense Robert Kiyosaki, ejemplo a seguir para muchos traders e inversores hoy en día, es un gran defensor de este concepto. 
Sin embargo en la compra de opciones no se solicita literalmente un crédito. Lo que se tiene es la posibilidad de operar sobre un determinado numero de acciones sin estar obligado a comprarlas. 
Para adquirir una opción, el comprador debe pagar al vendedor una cantidad conocida como prima. Si llegada la fecha de vencimiento, no se ha ejercido el derecho a compra o venta que nos otorgaban las opciones adquiridas, únicamente perderemos la prima. 
Veamos un ejemplo. Supongamos que adquirimos una opción CALL del Banco Santander con precio de ejercicio 6 euros por una prima de 0,5 euros por acción. En la fecha de vencimiento la acción de esta entidad se cotiza en el mercado a 7 euros. Si usted ejerce su derecho a compra, acabara ganando un euro por acción, menos la prima que haya pagado por adquirir ese derecho, es decir, 1-0,5=0,5 euros por acción. 
Salvo algunas excepciones, una opción suele hacer referencia a 100 acciones. En el ejemplo descrito, la prima hubiese sido de 0,5x100=50 euros. Después el beneficio hubiese sido de (1x100)-(0,5x100)=50 euros. Esto supone una revalorización del 100% de nuestra inversión inicial, además del hecho de que hemos operado con 100 que en el mercado estaban valoradas en 600 euros pagando solamente 50. 
En caso de que las cosas no hubiesen salido como esperábamos en la fecha de vencimiento, estos 50 euros iniciales es la única cantidad que podíamos perder, lo cual minimiza considerablemente el riesgo.  
Las opciones se clasifican en tres grupos, segun se puedan ejercer o no antes de la fecha de vencimiento:

  • Opciones Europeas: Solamente pueden ejercerse por el comprador en la fecha de vencimiento. 
  • Opciones Americanas: Se pueden ejercer por el comprador en cualquier momento antes de la fecha de vencimiento. 
  • Opciones Bermudas: Se pueden ejercer por el comprador antes de la fecha de vencimiento, pero en determinadas fechas. 
La liquidación de la opción se puede producir de dos formas:


  • Por entrega: El comprador recibe el activo subyacente del vendedor a cambio del precio ejercicio (tambien llamado strike)
  • Por diferencias: El comprador recibe un pago por valor de la diferencia entre el valor del subyacente y el precio de ejercicio. 
Las Opciones y Futuros están regulados por el MEFF (Mercado Español de Futuros y Opciones). Gracias al MEFF se facilita el proceso de contratación y se eliminan los riesgos de contrapartida. O sea que, todo esto que hemos explicado sobre contratos, primas, subyacentes, etc, se reduce a un clic, tanto para vender como para comprar. 

Antes de despedir la entrada, quisiera compartir con usted una pequeña reflexión. A poco que usted investigue podrá encontrar multitud de libros, artículos, sitios web, autores y conferenciantes que hablan y defienden la idea del gran riesgo y la extrema complejidad que supone este producto. Lotería, ruleta de casino y otros calificativos de esta índole se utilizan para describirlo. Nada más lejos de la realidad. 
El producto no es arriesgado. El inversor lo es. Cualquiera podría pensar que la compra de una opción solamente puede salir rentable si conocemos el futuro. ¿Como sabia usted que el Banco Santader iba a subir un euro en la fecha determinada? se habrá preguntado usted, después de leer el ejemplo. 
Evidentemente, no lo sabía. Existen muchas estrategias mediante las cuales se le pueden sacar rentabilidad a las opciones (cobertura, inversión, arbitraje, etc.). Si por ejemplo compró unas acciones con la esperanza de que incrementaran su precio, puede cubrir esta operación haciendo una apuesta a la baja (comprar PUTS). De esta manera, usted cubrirá de inmediato las perdidas de valor de sus acciones durante un periodo bajista. 
Pero para eso es necesaria una adecuada educación financiera y un buen asesoramiento. Teniendo estas dos cosas, aquellos de verdad han triunfado en el mundo financiero (nombrábamos antes a Kiyosaqui) afirman que el mercado de opciones puede convertirse en un cajero automático a su disposición. 
Solamente recuerde, no se meta en aguas desconocidas sin ir de la mano de un buen asesor o sin formarse previamente. 

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