martes, 5 de agosto de 2014

Gestionando su Cartera

Aprovechando la semana de altibajos que ha tenido nuestro selectivo, he pensado que era una buena ocasión para dedicar una entrada a una afición que desde hace algunos años ha conseguido quitarme el sueño en mas de una ocasión: La Bolsa.

Recuerdo el año en el que iniciaba mis estudios de posgrado. La mayoría de trabajos a realizar se basaban en estudios de empresas a elegir. En mas de una ocasión pude aprovechar para salir del paso mi colección de excelentes libros para iniciarse en el mundo de los mercados. Si duda alguna autores como Warren Buffett o Benjamin Graham tuvieron una gran influencia en el desarrollo de mi actual filosofía de inversión y, sin duda alguna, en mi forma de abordar aquellos primeros proyectos empresariales.


El momento de máximo auge interno llego cuando aquel peculiar profesor de negociación con banca nos dio a elegir un producto financiero para preparar una exposición  Dicho de otra manera, al acabar el curso habria treinta proyectos con treinta productos financieros sobre la mesa, de entre los cuales uno seria elegido de manera aleatoria para ser expuesto frente a todos los miembros del máster.


Realmente nunca llegue a saber si aquella decisión fue realmente aleatoria o no. En cualquier caso, aquellos 30 minutos hablando sin parar sobre (a mi parecer) un tema tan apasionante sin que nadie pudiese interrumpirme fueron el mejor regalo que aquel docente podría haberme hecho.

Hubo algo que me llamo la atención al terminar la ponencia. Entre saludos y felicitaciones fueron varias personas las que aseguraron no entender el por que una persona como yo, con una formación cuya base es totalmente científica, no había abordado la presentación desde un punto de vista mas técnico.

Ciertamente, no tengo nada contra el análisis técnico. Me parece una herramienta totalmente valida siempre y cuando se disponga de la formación y el tiempo suficiente para ponerlo en practica. Ningún ciudadano medio que se levante temprano para trabajar, vaya con sus hijos al parque por las tardes o practique su deporte favorito durante el fin de semana tiene tiempo para practicar el day trading, observar las bandas de Bollinguer o calcular soportes y resistencias. Por todo ello y , por que no decirlo, por mi falta de conocimiento al respecto, creo que es mas conveniente dejar las entradas sobre análisis técnico a los profesionales.

Esta entrada esta dedicada al análisis fundamental. Digamos que lo que se pretende con el sistema que describiremos a continuación es identificar excelentes oportunidades de inversión. Me explico para poder situar al lector: Una operación de inversión es aquella que, después de realizar un análisis exhaustivo, promete la seguridad del principal y un adecuado rendimiento. Toda aquella operación que no satisfaga estos requisitos sera considerada especulativa. Nuestras pretensiones consisten en generar rendimiento a largo plazo, por lo que debo decirle que, si usted empezó a leer la entrada con la intención de hacerse rico antes del próximo viernes, será mejor que no siga leyendo, pues nada me disgustaría mas que desilusionarle.

Dicho esto, vamos a entrar en materia. A base de observar la evolución de los mercados y calcular posibles rentabilidades para mis ahorros, se me ocurrió la idea de diseñar un modelo matemático que me sacara de dudas en cuestión de segundos. Un modelo en el que nuestra función objetivo debía ser aquella que maximizara los beneficios y cuyas restricciones debían ser aquellas que plasmaran al detalle la filosofía del inversor focalizado. Normalmente el inversor fundamental busca obtener rentabilidad de dividendos y comisiones, no de las fluctuaciones del mercado. Esta es la primera información que nos hace falta. Cuando decidí empezar este proyecto recopile información sobre unos cuantos valores que, según mis fuentes de información, ofrecían una alta rentabilidad en dividendos.


A no ser que usemos algún tipo de software especifico,deberemos actualizar manualmente el precio por acción cuando nos decidamos a hacer una compra. En cuanto al la rentabilidad anual por dividendo, hay que tener mucho cuidado a la hora de calcularla. Lo que vemos arriba es una media anual de los valores del dividendo por acción sacada a partir de todos los dividendos repartidos por estas empresas a lo largo de los últimos ocho años. Si el reparto del dividendo esta alcista nuestro valor siempre estará por debajo del valor real, lo cual nos hará ser cautelosos. Otra posible forma es consultar paginas en las que se plasmen las previsiones de los analistas para el año en curso. Sin embargo esto no termina de ir acorde con la filosofía inversora que trato de transmitir al lector. El inversor focalizado compra una empresa, no alquila acciones. Eso significa que si nuestra intención es no vender en años poco nos importa lo que los analistas digan que va a pasar durante el año en curso, pero si es importante saber como se ha comportado la empresa en los años anteriores para hacernos una idea de como se comportara en los siguientes.

A todo esto, debemos tener en cuenta que a los dividendos hay que descontarles impuestos, retenciones,... que ademas crecen si invertimos en bolsas extranjeras  No hay problema. Lo pretendemos no saber la rentabilidad exacta que vamos a sacar, sino averiguar si cierto valor es mas rentable que otro.

Ahí tenemos pues nuestra función objetivo. El numero de acciones adquiridas de cada valor multiplicado por su rentabilidad anual por dividendo sera la rentabilidad obtenida a final de año.
F.O.:   0,65*X+0,75*Y+...


Con esto ya podemos insertar al Solver la celda objetivo y las celdas cambiantes:


Desde luego, la primera restricción sera el capital del que disponemos para invertir. El total que nos vamos a gastar sera el producto escalar entre la cotización de las acciones a comprar por el numero de acciones adquiridas. En una celda podemos insertar esta operación y en otra el capital a invertir, que iremos actualizando en cada ocasión. 
0,65*X+0,75*Y+...<= CAPITAL DISPONIBLE


La segunda restricción es la que marca el beneficio máximo admisible. Lo que pretendemos es reconocer buenas oportunidades de inversión partiendo de la base de nadie que el lector de estas entradas no es un broker profesional. He leído muchos de inversión en los que se explican varios métodos para reconocer si una acción esta por encima de su valor. Sin embargo reconozco que, dejando a un lado su efectividad, son lecturas tediosas para no financieros.

Bien es cierto que cada uno debe conocer sus propios limites a la hora de arriesgar. Actualmente por un plazo fijo anual se pueden conseguir rentabilidades que rondan los cuatro puntos porcentuales. Es por ello que no considere conveniente arriesgar mis ahorros frente a un fuerte desplome de los mercados si mi objetivo no estaba como mínimo el doble de alto. Por tanto, mi segunda restricción que fijada en un 10% anual de la inversión como beneficio máximo admisible.


El porcentaje de la inversión se obtiene de dividir el beneficio anual (la función objetivo) entre el capital invertido. Por tanto solo queda insertar una restricción indicando que el dato de la celda % de la Inversión debe ser superior al 10% (o el que el lector considere oportuno para su caso). Este dato lo podemos indicar en otra celda dejándola previamente preparada para porcentajes.


(0,65*X+0,75*Y+...)/(4,41*X+12,61*Y+...)>= PORCENTAJE DE LA INVERSIÓN

Con esto ya tenemos un modelo lo suficientemente completo para ejecutar el Solver y saber donde debemos hacer nuestra primera inversión. En este caso no se satisfacen las condiciones de modelo lineal, por lo que no deberemos marcar esa casilla.
               F.O.:   0,65*X+0,75*Y+...
                   s.a.: 0,65*X+0,75*Y+...<= CAPITAL DISPONIBLE
                         (0,65*X+0,75*Y+...)/(4,41*X+12,61*Y+...)>= PORCENTAJE DE LA INVERSIÓN

Al ejecutar el solver nos aparecerá en la columna amarilla el valor mas rentable y el numero de acciones de dicho valor que debemos comprar. En la celda de la función objetivo veremos el valor en euros que obtendremos al año con nuestra inversión. 

El siguiente paso es pulir nuestra filosofía inversora insertando las premisas pertinentes en forma de restricciones. Hablaremos en la siguiente entrada de este bloque de como conseguir con ello, ademas de maximizar la rentabilidad, minimizar el riesgo. 

Es todo de momento.
           Raul B.

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